Patatas rellenas (2)

Ingredientes
(para 4 personas):

  • 18 patatas medianas
  • 300 g. de carne de ternera
  • 1/2 lata de tomate
  • 1 lata pequeña de pimientos
  • 1/2 cucharada de pan molido
  • Vino blanco
  • 2 cebollas
  • Ajo
  • 1 rama de perejil
  • Aceite
  • Sal

Elaboración:

  • Se corta la carne en trozos y se sazona con ajo machacado, dejándola reposar un cuarto de hora. En una cazuela con aceite caliente se rehoga la carne hasta que quede bien dorada. A continuación se añade una cebolla picada menuda, se fríe un poco y se agregan el tomate y los pimientos picados, removiéndolo todo bien. En el mortero se machaca un diente de ajo con una rama de perejil, se deslíe con un chorro de vino blanco y se vierte sobre la carne. Se sazona de sal y se deja cocer lentamente hasta que esté bien tierna. Si fuese necesario, se puede echar un poco más de agua. Las patatas no se preparan hasta que la carne esté en su punto, para evitar que queden negras. Cuando la carne esté tierna, se separa de la salsa, dejando que ésta hierva para que se reduzca, y cuidando de que no queme. La carne se pica sobre la tabla, muy menuda, y se agrega a la salsa ya reducida, removiéndolo bien para unirla. Se escogen las patatas lisas y de tamaño mediano, se pelan, se les quita un trocito de la parte superior con el que luego se taparán y se ahuecan con el aparato que existe para ello. Con una cucharilla se van rellenando, procurando poner salsa y carne a la vez. A medida que se rellenan, se tapa el hueco con el trozo de patata que se ha quitado y se sujeta con palillos. El resto de los trozos se sazonan con ajo machacado y se reservan. En una sartén con abundante aceite caliente se rehogan las patatas hasta dejarlas doradas por todos los lados, y a medida que se van rehogando se pasan a una cazuela. Ya todas rehogadas, se fríen los trozos que se han quitado y se colocan en la cazuela entre las patatas rellenas. Con un poco del aceite usado para freírlas, si es mucho se quita una parte, y si está sucio se cuela, se prepara una salsa con la otra cebolla picada, añadiendo el pan molido cuando esté frita, se rehoga un poco y se agrega un diente de ajo machacado en el mortero y desleído con vino blanco. Se deja hervir y se vierte sobre las patatas. Cubriéndolas de agua, y sazonadas con sal, se cuecen hasta que estén tiernas, procurando que se conserven enteras. Las patatas rellenas se sirven en una fuente con toda la salsa.